viernes, 13 de junio de 2008

Dear Charly


Por los buenos tiempos, por esas canciones que de tan inolvidables se nos han hecho nuestras (¿quién no conoce siquiera una?). Por el abrazo que le di en un boliche y el gancia que me volcó encima. Porque una persona que está enferma merece ayuda y no condenación. Por el pelado imbécil que esta mañana me dijo "a ese hijoputa habria que matarlo ya, por hijoputadrogadintomaricón ¿Cómo van a usar el avión presidencial pa' traerlo al hospital? ¡Con la cantidá de gente que hay pasando hambre!" Eso dijo. Sin comentarios. (Mis comentarios al respecto se los hice tragar por cada roñoso oído de su vacía cabecita argentina).

Dear Charly, carne de cañón para las masas ávidas de estupefaciente sensacionalismo, nunca tan masas ni tan ávidas como en estos tiempos de vaciamiento que nos corren de atrás, con el palito de abollar ideologías (gracias Quino). Aunque cada vez queda menos para abollar.

Qué fácil -qué penoso- es tener un chivo expiatorio tan a mano. Qué difícil mirarnos al espejo y contestarnos sinceramente una sola pregunta: ¿somos acaso mejores que el prójimo cuando el otro está en la lona?.

Ahora es la hora del verdadero aguante. Aguante, Charly.

Aunque a mí tampoco me gustaron tus últimas canciones. Aunque no comparta tu sentimiento autodestructivo. Aunque nadie parezca acordarse de que en esa cama de la sala presidencial del hospital hay, justamente, un ser humano.

¿Alguno de nosotros en esta sala se acuerda de lo que era ser humano?.

Aguante, Charly.

martes, 10 de junio de 2008

Ponele canela a tu cafecito


Hablemos de cosas agradables. Dale, que el mundo ya está lo suficimiente esquizo como para contagiarse de vorágines ajenas. Dale. Pensá un poquito nomás en las pequeñas sandeces que te puedan aligerar la mochila. Te paso algunas de cosecha propia:
*Meterse en blogs de niñas boniiiiiitas y buscar coinicidencias en las preferencias, pa' decir ¡ah, mi alma gemela! (y después no mandarle un jodío iméi...me and my timidez)
*¡Disco nuevo de Sigur Rós! Bella noticia. Aconsejo probar. En penumbras. Y a solas.
*Descubrir que todavía quedaba un saquito de té Earl Grey.¡Piaccere!
*Preparar valijas para ir a...¡para ir! (¿realmente importa a dónde? Tanque lleno, termo lleno, música selección de la casa, autopista y con eso soy felí como ballena en el Italpark)
*Tomarse un cóctel Amelié (si me ruegan un poco tal vez les paso la receta)
*Ver una película de Hayao Miyazaki, cualquiera. Son todas obras maestras. Animate.
*Una que sepamos todos: doménico en la matina, frrrrrío (lluvia, ventisca o similar) : ¡dormir, dormir y dormir!
*Ver fotos de mujeres bajo el agua (ellas, no yo). Pueden estar vestidas, como opción. Y no, patrona, no es una perversión de índole sexual, es algo puramente esteticista. (Pa' degenerarme tengo otras vías, pero las dejo para another posteo).
*Acariciar un cachorro de tigre de bengala. Bueno, yo lo hice a los once o doce años y todavía me dura la alegría (¿qué? ¿si me olvidé de tomar las pastillas? ¿qué pastillas?)
Hay más, tantísimas así de más. Pero inventen algo ustedes, ahora.
Un abrazo. Pero uno solo ¿eh?, porque después toman vicio y ya saben como terminó Margarita.

domingo, 8 de junio de 2008

Todavía por estos pagos.

¿Acaso pensaron que iba a abandonar en el intento (como tantas otras veces)? Puéh no, el tipo es duro de mientes e insiste, como si a alguien fuera a importarle. Y resulta que sí, de vez en vez hay personitas que leen este indigno blós y se lo hacen saber a uno y está bueno y uno se infla un poco y se sacude la modorra dominguera y se dice " vamo papá, al ruedo nuevamente otra vez de nuevo".
Dejando de lado ciertas situaciones solo atribuibles al año bisiesto que estamos (sobre)viviendo, pasemos a unas pequeñas recomendaciones para que sea más llevadero el parto, patrona.
*Angel_a, peli del amigo Luc Besson, a quien tanto apreciamos (a mí me encantó El quinto elemento, ¿y qué?).
*White chalk, reciente disco de la señora P.J. Harvey, toda una delicatessen. Especial para noches de domingo, como esta.
*¿Todavía no les eché a perder la cena hablando de Lolita? Güeno, ahí está. Vladimir Nabokov es cosa seria. Leanlón y después me comentan.
*Luz sin calor, album del 2005 de Leandro Fresco, quien a pesar del título del disco y de su apellido, resulta un airecito cálido y transistorizado para estas temporadas otognales. No le tenga miedo al tiristor, patroncito: la letrónica es música y en Argenchina también se fabrica. Y de la buena.
Me voy a cortar las uñas y vuelvo.